viernes, 28 de septiembre de 2012

La leyenda de los Golfines


Otra de las leyendas de Cáceres hace referencia al origen y procedencia del apellido Golfín, y como otras leyendas también tiene diversas versiones.
Escudo de la familia Golfín, Cáceres.

Algunos sitúan su procedencia en tierras galas relacionándolos con los Delfines de Francia, de una derivación del apellido Holguín como explica esta vieja coplilla que dice: “Aquellos de aquellas flores / son los que llaman Holguines / que en Francia fueron mayores / pues vienen de los Delfines / de quien tomaron valores.” Otros explican que etimológicamente podía provenir de la palabra Wolf o Wulf, lobo en antiguo sajón y la última les dan unos orígenes de pillaje y robo, he aquí esa historia.
Después de la cruzada contra los moros promovida por el rey Alfonso VIII de Castilla en el año 1212 d.C., muchos guerreros del centro de Europa que les habían acompañado decidieron establecerse en la península. Algunos de estos guerreros, al carecer ya de oficio y sin medios de sustentación, aprovecharon ésta época de inseguridad originada por las disputas por la sucesión al trono, para saquear en caminos y robar ganado, sobre todo ovejas merinas, sembrando el terror por tierras entre el Tajo y Sierra Morena. A estos caballeros, diestros en armas que se hicieron inmensamente ricos y fundaron numerosas casas fuertes, se les denominaba golfines y llegaron tener su propio rey “Carchena”.
Por aquel entonces, el Concejo, principal órgano de gobierno de la villa de Cáceres, se reunía a la salida de misa matinal, en Plaza de Santa María, a las puertas de la iglesia, donde resolvía sobre todo pleitos y disputas cotidianas de la villa, y también los asuntos correspondientes al Honrado Concejo de la Mesta, organización de ganaderos muy poderosa en aquella época, que defendía a sus miembros cuando los ganados trashumantes se desplazaban por las cañadas reales, donde las dehesas de Cáceres eran de las más importantes.
Plaza de Santa Maria, Cáceres.
En una de esas reuniones para intentar poner remedio a los continuos pillajes de ovejas merinas, se hallaba don Gómez Tello, Alcalde de Cáceres y uno de los doce Hombres Buenos que formaban el Concejo de la Villa, y dijo:
“Ante tantas actuaciones de los llamados golfines, alterando el orden en nuestros caminos, campos y montes, saqueando y robando el ganado de nuestros pastores y de los rebaños trashumantes, debemos por ello movilizarnos y perseguir dichos delitos y con la ayuda de la Hermandad de los Montes darles captura y digna justicia según costumbre antigua.” -Y así quedó dicho.-
Pero ello aquí, que cerca, escuchando todo lo que en la reunión se había expuesto, pues era pública y abierta, se hallaba espiando y tramando su próxima fechoría, uno de los capitanes de los llamados golfines, de nombre Alfón Pérez. Y al término de la sesión, siguió de cerca a don Gómez Tello, no sabemos bien con qué intención, pero ésta se vio interrumpida porque al encuentro del Alcalde salió una  joven y bella dama, y el capitán al mismo instante de verla quedó prendado de ella. Esa joven dama no era otra si no la hija de Gómez Tello, de nombre María.
El ladrón y asaltador de caminos, siguió volviendo frecuentemente a la villa, y mediante encuentros casuales fue cortejando a la hermosa doncella de grandes ojos y cabellos negros. Poco a poco el amor iba floreciendo entre el capitán de bandoleros y la hija del alcalde. Hasta que un día María se confiesa a su padre:
“Padre, es para mí una alegría darte la noticia de que estoy enamorada, mas siento tristeza por ti pues ese joven caballero lleva por nombre Alfón Pérez.”
El padre al darse cuenta de quién era, o sea un golfín, entro en cólera, y le respondió:
“Hija mía, a vos prohíbo volver a ver a es golfín, ese hombre que decís amar es un ladrón y un rufián y sólo busca tu perdición, tu deshonra.”
El respetado alcalde, no estaba dispuesto a que su dulce hija casara con personaje de tal calaña.
Pero la joven doncella que correspondía fervientemente a su amor y el capitán bandolero que le prometió que no nunca renunciaría a ella, se personó una mañana en la casa del alcalde dispuesto a pedir la mano de su amada:
“Ante vos me presento con las manos abierta y como única arma mi corazón, espero no ofenderle ni avasallarle por mi osadía, más cuando vengo de sincero y puro a pediros la mano de vuestra hija, y si no me la dierais muerto o preso he de yacer, dios mediante.”
Ante tan imprevisible suceso, Gómez Tello, como persona sensata y por amor a su hija María, aunque creyendo que el bandolero no lo cumpliría le espetó:
“Te doy mi consentimiento y bendición para que cortejes a mi hija, pero antes deberás limpiar tu nombre, reconocer a la autoridad y ennoblecer tu sangre, ganándote el respeto del rey, la nobleza y el pueblo. Cuenta para ello con mi prestigio y rango social, y cumplido esos requisitos formaras parte de mi familia a través de dichos esponsales.”
“Sean Dios y vos testigos de mi juramento,  que así lo haré, por el amor que procedo a su hija María.”- Respondió el capitán de bandoleros.-
Así gracias a la intercesión de don Gómez Tello ante el Concejo, a la política pacificadora iniciada por la Corona, que concedió el perdón a algunos Golfines a cambio del apoyo a determinados reyes o villas y sobre todo al amor de su amada; como  el rufián Alfón Pérez pasó a ser Alfón Pérez Golfín, un hombre respetado, un luchador honorable y por su valor en el campo de batalla fue dignamente recompensado con títulos y bienes.
Don Alfón Pérez Golfín, primer Golfín cacereño, y doña María Gómez Tello se desposaron en la villa de Cáceres, establecieron su residencia sobre el antiguo hogar de los Gómez Tello, hoy Palacio de los Golfines de Abajo,  y tuvieron varios hijos, dando así comienzo a uno de los linajes más ilustre de la nobleza cacereña.
Palacio de los Golfines de Abajo, Cáceres.
En la fachada del Palacio de los Golfines y en sus enterramientos hay una inscripción en la que se lee: “Aquí esperan los golfines el día del juicio”;  por algo será.

Más leyendas son y así te las he contado, gracias y hasta la próxima.

Escrito por:   Jesús Sierra

Fuentes:   Antonio Bueno Flores
                 José R. García Arroyo
                 Mª José García Berzosa
                 Patricia Edwards Rokowski
                 Francisco Acedo
                 José M. Sánchez Benito

11 comentarios:

  1. Ansío los viernes con fervor para leer tus historias!!!

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  2. a ver si ponemos mas historias y ahora si puede ser, del plehistoceno medio de los primeros pobladores de caceres je je tu seguro que puedes encontrar historias interesantes besos mi niño Bilbao

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  3. Pues yo acabo de descubrir este blog buscando historias de los golfines, que siempre me han llamado la atención, porque en España ya se sabe lo que es un golfo y, claro, tanta rancia nobleza.....Es una hermosa leyenda, aunque la realidad histórica bien pudiera ser un matrimonio concertado con un golfín asentado y con riquezas.

    Si es que hay que echarse al monte........

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  4. Gracias por tus comentarios y espero haberte ayudado un poquito. Espero que sigas visitando el blog. Un saludo

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  5. Jesus, me alegro encontrarme con tu pagina, gracias por los datos. En los Golfines existe menos leyenda y mucha realidad, de las cualesl, por ahi quedarian como los Robin Hood de Caceres. La nobleza de espiritu es mas relevante que aquella con la que otrogaban por hazanas la realeza especialmente en la epoca Medieval, y considero yo, pues a cada cual le sirve o no y fueron otros tiempos. Lo cierto, originalmente salieron de Flandes cuyo apellido era Holken, pasando por Francia dando origen al desvirtuar del apellido por semejante en sonido, ya que fuera de matrimonio el Delfin procrea su hijo a quien lo protegia, pero temia por represarias, Golfin u Holquin llega a Espana se ve desprotegido empieza a sobrevivir ... su padre lo llamaba L' garcon Golfin, cuya copia de este documento yo lo tengo, de la descendencia. Posteriormente, con permiso del Rey de Espana entregan tierras a los Golfin, ya que fueron grandes despifarradores...! y quiza como dicen atracadores, Gold... oro dicen les quitaban el oro a los que transitaban por aquellos desolados lugares, quien sabe! obligados a obedecer, retoman una vida de cordura, enlaces matrimoniales convenientes, se da el origen de los Garcia-Holguin*. Muchos hijos de esta familia, toman rumbo hacia America, teniendo en cuenta que, llevan el apellido de su madre*, en Cuba fundo Holguin, Don Pedro Holguin.

    Feliz 2014!

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  6. Muchas gracias a ti por tus comentarios, es muy interesante saber mas del origen de los Golfines y de su paso a las américas. Creo que todo lo que aporte mas datos históricos a las historia es bienvenido, tomo nota. De nuevo agradecerte tu lectura y tu atención, y perdona la demora en responderte. Feliz año

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  7. Jesus,

    Me disculpas tambien, a mi se me traspapelo tu pg web.
    Ten por seguro que lo que te informe es verdad. Encantada aportar
    algo mas.

    Feliz resto del 2014.

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  8. Encuentro tu blog sobre los Golfines muy interesante. Hay un personaje en Marianela de Pérez Galdós que se llama Teodoro Golfin. Sera una coincidencia que se llame Teodoro (Dios de oro o oro de Dios)?

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  9. Gracias. Está muy interesante.-

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  10. Muy interesante esta historia. Yo me preguntaba por el significado de golfo y la relación con los golfines cacereños.
    Pancracio Celdrán, padre de «El Gran Libro de los Insultos», publicado por la editorial La Esfera, define como un «sujeto que a su desfachatez y desahogo une cierta conducta marginal que roza la delincuencia». Aunque el insulto conoce un amplio abanico de variantes (golferas, golfante, golfín), todas ellas aluden al vividor y al tramposo que se desenvuelve bien en el mundo del hampa.

    Dentro de estas diferentes formas léxicas, la más antigua es golfín. «Aparece en la Edad Media como sinónimo de ladrón que iba con otros en cuadrilla; salteador de caminos. Es voz documentada en el siglo XIII. En el Conde Lucanor (1335) equivale a estafador. En el Libro del caballero Zifar, del primer cuarto del siglo XIV se utiliza como sinónimo de malhechor que comete sus fechorías en los caminos», explica el autor. A raíz de este diminutivo surgió el vocablo que nos atañe. «Golfo es deformación posterior, con el valor semántico de pilluelo, pícaro, vagabundo y maleante de escasa entidad».

    la palabra castellana golfo, proviene de este célebre personaje cacereño

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  11. Muchas gracias por tus palabras y aportación Miguel.Un saludo

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