sábado, 1 de junio de 2013

El pozo de los enamorados.



            Cáceres como Verona o Teruel, también tiene su propia historia de amantes enamorados con un final trágico. A finales del siglo XIX y principios del XX, había en Cáceres una pareja de enamorados, el nombre de el lo desconocemos y el de ella era Margarita según unos o Mariquita según otros. Sea cual fuere los nombres, lo que si ha quedado reflejado es el gran amor que se profesaban y que ese amor iba a sobrepasar las barreras de este mundo.

            A tan puro amor se oponían, no sabemos bien, si eran las familias, las creencias religiosas o las diferencias sociales, pero lo que sí sabemos es sin su amor ellos no podían ni querían vivir. Por ello un domingo por la tarde tras subir a la montaña y despedirse de su patrona, marcharon felizmente agarrados de la mano hacia un pozo situado en la zona hoy conocida como El Cuartillo (en la carretera hacia Trujillo), allí tras jurarse amor eterno, y sellar ese pacto con dulce beso, se ataron con una cinta y unidos ambos jóvenes se arrojaron a la profundidad del pozo, juntos para siempre. 

En los aledaños del pozo encontraron junto a una gargantilla, unos pendientes, un lazo, una cadena y un reloj, hallaron además envuelta en un pañuelo de seda, una carta manuscrita de despedida de los amantes.
 
Vistas del Santuario de la Virgen de la Montaña, Cáceres.

Desde entonces, fue llamado “el pozo de los enamorados” y muchos fueron los romances callejeros que hablaron en su tiempo en la capital cacereña y en los pueblos de alrededor, de ese tan puro y tan extremo amor.

Hoy el pozo permanece tapado y olvidado por todos, al igual que el romance de los enamorados, aquí rescatado.


El domingo por la tarde
subieron a la Montaña,
a despedirse del mundo
los dos amantes del alma.
Adiós calle Pintores,
con tus pulidas boticas,
que me voy a echar a un pozo
con mi novia Mariquita.
En la bujarda del pozo
la gargantilla quedó
y los pendientes y el lazo,
la cadena y el reló,
en la bujarda del pozo
una carta quedó escrita,
con un pañuelo de seda
de su novia Mariquita,
en el pozo de Cuartujo
es preciso echarle llave,
que no se vuelvan ahogá
hijos de tan buenos padres,
en el pozo del Cuartujo
con vara y media de agua
se ha ahogado dos amantes
atados con una faja,
en el pozo del Cuartujo
por aquellas estrechuras
se han ahogado dos amantes
atados por la cintura.

 Gracias y hasta la próxima.


Escrito por: Jesús Sierra Bolaños.

Fuentes consultadas:

-“Ventanas a la ciudad.” Fernando García Morales.
- “Romance de los amates suicidas de Cáceres.” Versión de Santiago Carbajo.

2 comentarios:

  1. Hola:
    Leyendo el romance, me gustaría pedirte que me dijeras dónde o cómo puedo localizar la versión de Santiago Carbajo, si aparece en alguna colección, etc.
    Hasta ahora, sólo había leído un estracto que aparecía en el libro de García Morales.
    Un saludo y gracias por tu trabajo.
    José Luis

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